La repostería y pastelería de la Semana Santa y las fiestas de Pascua
En la isla de Menorca tienen, como en la mayoría de las regiones y países de religión cristiana, unas elaboraciones de repostería y pastelería propias relacionadas con la Semana Santa y la Pascua de Resurrección.
Formatjades y crespells
Antiguamente las formatjades y los crespells, que tienen un origen hebreo, o como defienden los sardos, nurágico o talayótico, se hacían siguiendo las pautas de la cocina sefardí. Por lo tanto, a la pasta no se le añadía seu (manteca), sino aceite de oliva a las de carne de cordero y a los crespells, y mantequilla a los flaons o formatjades de queso y a las de requesón, propias de Ciutadella.
Con la conversión de los judíos, hubo juderías o comunidades importantes en Maó y Ciutadella, y para demostrar que se habían convertido a la religión cristiana, a la pasta se le incorporó manteca, y a las formatjades de carne de cordero, se le añadió el pedazo de tocino y el de sobrasada. También aparecieron los crespells con sobrasada, porque hasta entonces los crespells eran aquellos rellenos de requesón, de confitura, de figat, de pasta de almendras, de membrillo, mermelada de boniato y los de suquet.

Con la evolución, poco a poco ganaron presencia, especialmente en el último tercio del siglo XX, las formatjades de carne de cerdo, que las podemos encontrar a diario en las panaderías, y otros que, desgraciadamente, poco a poco, van desapareciendo cómo es el caso de las formatjades de pescado, que se hacían con cazón, con bacalao y pimientos, o de verduras con pasas y piñones. Hoy en día, los hornos que todavía las elaboran las hacen rellenadas de atún con verduras como la acelga o las espinacas o bien con el picadillo de huevo duro.
Las casques
Uno de los productos propios de la repostería de la Cuaresma y la Semana Santa, son las casques, que eran la merienda del Domingo de Ramos. El Archiduque Luis Salvador de Austria las recoge como «rotlos», por su forma cilíndrica en forma de roscón, y están hechas con pasta de coca bamba. La Panificadora de Ciutadella vuelve a elaborarlas.
La casca, esta coca en forma de roscón, igual que la coca bamba o la ensaimada menorquina, que en Ciutadella la llamamos ensaimada de Sant Joan, se comía mojada en chocolate caliente para merendar.

También sabemos de casques que se rellenaban de requesón con azúcar y canela, y se guarnecían con fruta confitada o con huevos duros. ¿Podríamos estar ante el antecedente de las actuales monas de Pascua?
Los caramelos de Pascua
Otro de las costumbres de la Pascua en Menorca relacionados con la gastronomía son los caramelos. Desde los caramelos entronxats, besitos, peladillas y caramelos de menta, de malvavisco o de anís envueltos de papel blanco que dan los capirotes en la procesión del Viernes Santo, al tradicional caramel·lo de Pasqua, largo y delgado que los abuelos o padrinos regalan a sus nietos y ahijados este día.
También es costumbre, entre los más pequeños de la casa, el caramel·ler, un árbol que suele estar sembrado en el patio de la casa, que puede ser un limonero, albaricoquero, peral… que a lo largo de la Cuaresma se riega con agua y azúcar, y el Domingo de Pascua, aquel árbol da sus frutos y de buena mañana aparece lleno de caramelos colgados, que son el regalo de los niños.
La costumbre de regalar caramelos en Pascua en Menorca estaba muy extendido hasta hace unas décadas. En las fábricas de zapatos el maestro obsequiaba a cada uno de sus operarios con una bolsa de caramelos antes de empezar las vacaciones de Semana Santa. Esta costumbre también lo siguieron los ayuntamientos y lo siguen muchos de particulares que aún los regalan. Pero los caramelos por excelencia en Menorca son los largos, de color rojo, envueltos con papel de color oro, hechos hirviendo azúcar con agua y glucosa, al que se le añaden unas gotas de carmín cuando empieza a hervir. Después se le añade esencia de fresa y se les da la forma cilíndrica.

Estos caramelos únicos en nuestra isla, y que no se hacen en el resto de las Illes Balears, podrían ser de ascendencia inglesa, por el hecho de que en Blackpool se hacen unos muy similares, lo que representa otra de las herencias gastronómicas que nos dejaron los británicos en el siglo XVIII cuando Menorca perteneció a la corona inglesa.
Notas de léxico
- Seu: manteca, grasa.
- Formatjades: empanadas (panades) en Mallorca.
- Crespells: elaboración de pasta de seu en forma de esfera estrellada y con rellenos diferentes. Nada que ver con los crespells mallorquines.
- Casca: elaboración repostera hecha con pasta de coca bamba en forma de roscón.
Bep Al·lés es el director y editor de Foodies on Menorca, además de especialista en gastronomía menorquina y académico gastronómico.